Quiénes somos

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Quiénes somos2018-02-25T10:27:17+00:00

 

 

La huerta de Murcia es un territorio agrario milenario que cuenta con unos importantes valores culturales, medioambientales, paisajísticos y socio-económicos, pasando a ser un paisaje cultural que forma parte de la señas de identidad de Murcia. Su situación como cinturón verde alrededor de la ciudad la hace aún más valiosa al actuar como sumidero de CO2, regulador del microclima, y reserva de suelo fértil fundamental para luchar contra la desertización, el cambio climático y garantizar una despensa alimenticia para la población del municipio.

Huerta Viva es una asociación para la defensa y recuperación de la huerta de Murcia que surge en 2015 por la creciente sensibilidad respecto a la conservación de este territorio, gran parte debida a la indignación de la ciudadanía ante los diversos entubamientos de acequias tradicionales realizados en junio de 2015. Para ello, la asociación promueve la divulgación de los valores culturales, ambientales, históricos y económicos de la Huerta, denuncia actuaciones contrarias a la conservación de este territorio, y realiza diferentes propuestas y estudios para su recuperación.

Desde Huerta Viva somos conscientes que para la conservación de la huerta de Murcia es indispensable apoyar a sus agricultores y agricultoras, pero a la vez consideramos que los cultivos deben ser respetuosos con la tierra, el agua, la biodiversidad y las personas. Por tanto, bajo nuestro punto de vista, en la Huerta se debe tender hacia un modelo de cultivo agroecológico en el que se fomenten prácticas respetuosas que preserven el paisaje, la biodiversidad y los recursos naturales. De igual modo, se debe impulsar la demanda de la ciudadanía por los alimentos producidos en la Huerta de manera sostenible y a través de circuitos cortos de comercialización. De esta forma se ayudaría a diferenciar los productos de calidad de la Huerta de los procedentes de la agroindustria, cuyos monocultivos y manera de producir suponen la degradación del paisaje, la sobreexplotación del suelo y la contaminación con agroquímicos.

Ante la situación actual que atraviesa la huerta de Murcia, como principal medida proponemos su protección bajo el amparo de un Parque Agrario, o figura similar, que garantice a través de un plan de gestión la conservación del suelo fértil y donde se regulen los diferentes usos que se realicen en él.

Para frenar el progresivo deterioro de este histórico espacio agrario y conseguir su protección se hace indispensable la revisión del Plan General de Ordenación Urbana de Murcia (PGOU), al que consideramos la mayor amenaza para la conservación de la Huerta dado que se realizó a la sombra del boom urbanístico, convirtiendo gran parte del valioso suelo fértil en un gran solar para el crecimiento sobredimensionado y especulativo de la ciudad.

Esta revisión debería devolver al suelo la condición de No Urbanizable, y eliminar aquellas infraestructuras innecesarias y que dañan gravemente el territorio. Se trata de ir modificando el Plan General hacia la conservación de nuestro entorno agrícola y hacia un modelo de ciudad que crezca racionalmente según las necesidades reales con el menor impacto posible sobre el ecosistema único de la Huerta.

Además de estas medidas, también se hacen necesarias otras propuestas como:

  • Reducción del Impuesto Municipal de Bienes Inmuebles (IBI) para los suelos que mantengan la explotación agraria y una mayor reducción para quienes lo hagan agroecológicamente, así como la aprobación de otras medidas y ayudas.
  • Fomento de la rehabilitación de viviendas y la construcción de nuevas viviendas respetuosas con el medio y basadas en la arquitectura local. Ayudas para el traslado de naves ubicadas en la Huerta a polígonos industriales.
  • Aprobación de un sello de calidad para los productos de la huerta de Murcia producidos de manera respetuosa, fomento de la agricultura ecológica y la plantación de variedades tradicionales de frutales y hortalizas.
  • Impulsar la creación de una cooperativa para la distribución de los productos con un precio justo para los agricultores, destinándolos al mercado local y a su consumo en instituciones educativas y sanitarias, así como a la importación a mercados nacionales e internacionales de calidad.
  • Puesta en marcha de un banco de tierras mediante una bolsa de huertos en alquiler o cesión y de huertos comunitarios.
  • Catalogación y protección del patrimonio material e inmaterial. Puesta en valor del patrimonio cultural y restauración de paisajes degradados. Fomento de la restauración del patrimonio en manos privadas a través de diferentes ayudas (exención del IBI y licencias, redacción de proyectos, participación de escuelas taller).
  • Campañas de concienciación sobre los valores culturales, ambientales y paisajísticos de la Huerta, y difusión de esos valores en centros educativos así como potenciar el asesoramiento y los cursos de formación agraria.
  • Incentivo del turismo sostenible (hoteles rurales, restaurantes, locales culturales, rutas a caballo y en bicicleta). Diseño de unas rutas de conexión entre los diferentes enclaves de interés de la Huerta.
Huerta Viva